La higuera

Vi mi vida extendiendo sus ramas frente a mí como la higuera verde del cuento. De la punta de cada rama, como si de un grueso higo morado se tratara, pendía un maravilloso futuro, señalado y rutilante. Un higo era un marido y un hogar feliz e hijos y otro higo era un famoso poeta,

De gajos y gajas

El otro día salí con una amiga y un amigo y tuvimos una de esas conversaciones de barra de bar que me gusta registrar en mi libreta mental, con la expectativa de que puedan dar lugar a una entrada del blog. No siempre ocurre, la mayoría de esas anotaciones quedan luego abandonadas en un documento

La chica de los labios granates

A nosotros nos habían enseñado que había que querer con moderación. Nos habían dicho que tuviésemos cuidado en lo que deseábamos, porque ahí fuera el mundo era una jungla. Nos habían advertido que no volásemos demasiado alto porque la caída podría ser más dolorosa. Y R vino a decirnos lo contrario. Me acordé de ella

A quien guste leer

Esta es una entrada diferente a todas las demás, pero espero que, aunque se trate de un listado de libros, podamos darle un toque diferente. Es más, ahora que he terminado la entrada y subo a este párrafo a editarlo, puedo decir que se ha convertido en una reflexión sobre la lectura. Espero que os

Una armónica en Ponzano

Era una de esas noches en que me iba a quedar en casa, pero me llamó un amigo y accedí a tomarme una cerveza en la calle Ponzano de Madrid. Hacía frío. La calle estaba repleta de gente y un músico trataba de hacerse oír con su armónica desde un portal. A veces escucho a

Hasta Tahití

Cuando era un niño, mi mamá me dijo “Solo hay una chica para ti en el mundo Y probablemente vive en Tahití” Recorrería el mundo entero Sólo para encontrarla Wreckless Eric – Whole Wide World Muchos ya la han encontrado, pero somos también muchos los que no lo hemos hecho. Y en estos meses repletos

La esencia de la vida

Giovanni Drogo llegaba todos los días a la misma hora al cuartel. Entraba por la puerta del vestíbulo y subía corriendo las escaleras hasta su cuarto. Siempre subía los peldaños de dos en dos, como si alguien le estuviese esperando, como si tuviese prisa por llegar al piso superior. Hasta que un día Giovanni subió

Una pelota de plástico en el fondo del mar

Hoy os escribo desde una playa de Vietnam, de esas idílicas que salen en las películas. Estoy sentado en el suelo mirando hacia el mar, que se pierde en un beso de azules infinito. Tengo la espalda apoyada en una especie de tarima de un metro de altura, cubierta por una fina capa de arena

Las chicas invisibles

Fue entonces cuando la vi. Había salido al centro de Madrid para acercarme a una de esas librerías de barrio que siempre tienen un encanto especial. Como si fuese un mundo aparte donde los libros toman todo el protagonismo, un lugar donde el librero siempre parece tener alguna historia interesante que contar. Al salir de

La última mirada

Hoy escribo sobre una mujer que fue a la guerra. Una mujer con mayúsculas, una mujer valiente que se marchó a Vietnam en busca de respuestas ante preguntas que muchos nos hacemos. Por ella supe de esta foto, de esta imagen tomada segundos antes de que él apretase el gatillo. El verdugo se llamaba Loan,